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¿Estamos solos en el Universo? (Paradoja de Fermi)

Pasa La VidaPropone que la razón por la cual no tenemos pruebas de la existencia de civilizaciones tecnológicamente avanzadas es porque su crecimiento está limitado por los recursos.

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¿Estamos solos en el Universo? ¿Podemos contactar con civilizaciones extraterrestres avanzadas?

En 1950, mientras que trabajaba en Los Alamos National Laboratory, el físico Enrico Fermi tuvo una conversación intrascendente con Emil Konopinski, Edward Teller y Herbert York mientras que caminaban para almorzar. Hablaban sobre una viñeta de Alan Dunn que se hacía eco sobre la supuesta desaparición de contenedores de basura municipales provocada por supuestos extraterrestres. Esa nota de humor les dio pie a emprender un análisis más serio sobre las posibilidades que tenía el ser humano de observar un objeto material viajar tan rápido como la luz en los 10 años siguientes. Teller calculó una probabilidad de uno entre un millón, pero Fermi dijo que una sobre diez.

La conversación derivó hacia otros temas en la cantina del centro de investigación durante el almuerzo hasta que Fermi súbitamente exclamó: “¿Dónde están?”, refiriéndose a los extraterrestres. Según uno de los participantes Fermi realizó una serie de cálculos rápidos y estimaciones a partir de unos pocos datos (algo por lo que tenía buena fama). Entonces concluyó que la Tierra debía de haber sido visitada por extraterrestres hace tiempo y muchas veces después.

Obviamente no hemos visto a ningún extraterrestre ni hay constancia histórica del hecho, la paradoja es la contradicción evidente entre la predicción y los hechos. Si hay civilizaciones extraterrestres y el viaje interestelar es posible, ¿por qué diablos no hemos vistos todavía artefactos extraterrestres o recibido transmisiones de radio de ellos?

La idea ha sido posteriormente desarrollada por otros científicos, y sobre todo por Michael H. Hart en 1975. Se puede estimar el número de civilizaciones de la galaxia a través de la famosa ecuación de Drake, que divide el problema en diversos trozos que pueden ser calculados de manera más sencilla. Sabemos que la galaxia cuenta con unos 200.000 millones de estrellas, de las cuales habrá una fracción que tengan planetas y de ellos una fracción que contengan vida. Además habrá una fracción de éstos que desarrollo vida compleja y de éstos últimos algunos en los que se dio vida inteligente. La duración de civilizaciones tecnológicamente avanzadas sería el factor limitante final.

Como no sabemos estimar los últimos factores o fracciones de la ecuación de Drake su resultado se estima entre miles de civilizaciones avanzadas y cero. Pero incluso si solamente hubiera habido una única civilización avanzada en crecimiento exponencial, dada la edad de la galaxia y asumiendo que el viaje interestelar automático se hace incluso a una velocidad no relativista, habría tenido suficiente tiempo de explorar cada rincón de la galaxia. Al fin y al cabo la Vía Láctea mide unos 100.000 años luz de ancho y se podría cruzar en sólo un millón de años viajando a un décimo de la velocidad de la luz.

Una variante de esta expansión generalizada a lo largo de la galaxia se podría llevar a cabo mediante autómatas autorreproductores de Von Neumann. Estas máquinas conceptuales irían de sistema solar en sistema solar usando los recursos materiales y energéticos de cada uno de ellos para reproducirse y expandirse a otros en un comportamiento que podríamos llamar viral. En este caso habría, sin duda, algunos problemas éticos además de los técnicos. Como no hemos visto ningún artilugio extraterrestre y no hemos recibido transmisiones suyas pese a los programas SETI en marcha desde hace años, se puede concluir que estamos solos en la galaxia. Quizás sea muy difícil que surja la inteligencia o una civilización tecnológica, o que una vez que surge se autodestruye de alguna manera (colapso ecológico, guerra nuclear…).

Ahora Jacob Haqq-Misra y Seth Baum, de Pennsylvania State University, han revisado el problema y sugieren que la clave de esta paradoja está en asumir que una civilización puede colonizar el Universo a un ritmo exponencial. Según ellos unos recursos limitados impondría límites al desarrollo de cualquier civilización y por tanto no se podría dar un crecimiento exponencial de la misma.

Ponen como ejemplo a la Tierra. Para que cualquier expansión sea sostenible, el crecimiento en el consumo de recursos no puede exceder el crecimiento en la producción de esos recursos. Como además la Tierra es finita y recibe luz solar a una tasa fija la humanidad no puede mantener indefinidamente un crecimiento exponencial.

Si decidiéramos colonizar la galaxia nuestra civilización no lo podría hacer a un ritmo exponencial y la situación sería además parecida a la de otras civilizaciones avanzadas de la Vía Láctea.

Si estos investigadores están en lo cierto, y como la expansión exponencial tampoco es posible a nivel galáctico, entonces las civilizaciones extraterrestres avanzadas no se expanden a ritmo exponencial o bien lo hicieron en el pasado y colapsaron debido a ello. Quizás haya miles de civilizaciones avanzadas que tratan de colonizar su entorno espacial cercano, pero lo harán a un ritmo tan lento que nunca entran en contacto con otras.

Podemos concluir, según la solución habitual a la paradoja de Fermi, que las civilizaciones extraterrestres no existen o desaparecen al poco de obtener tecnología al autodestruirse en una guerra nuclear, pero según este resultado simplemente lo que no hay son civilizaciones que crezcan a un ritmo exponencial. En el primer caso estaríamos solos, y en segundo virtualmente solos. El resultado final es el mismo: nunca entraremos en contacto con otros seres o la probabilidad de ello es muy baja.

Este estudio tiene otras implicaciones respecto a la actual administración de los recursos terrestres, pues nos hace reflexionar sobre los problemas que ahora tenemos de calentamiento global, contaminación generalizada y colapso ecológico. Estos problemas están causados principalmente por el descabellado crecimiento exponencial de la población y el igualmente exponencial consumo de los recursos del planeta.

La perspectiva se puede invertir y podemos pensar que quizás las demás civilizaciones nunca lleguen a conocernos porque nosotros, al poco tiempo de alcanzar tecnología, sucumbiremos a nuestras ansias desaforadas de consumo, durando de este modo muy poco en el tiempo cósmico.

Quizás las civilizaciones que sobreviven son precisamente las más discretas, capaces de administrar bien sus recursos y de prolongarse así en el tiempo. No alcanzan más sabiduría y conocimiento al disponer de más tiempo y recursos, sino que precisamente disponen de más tiempo por ser de entrada más sabios.

En un punto y aparte, otra cuestión podría ser que otro tipo de vida extraterrestre, aunque fuera tecnológicamente muy avanzada y tuviera medios para llegar a nuestro planeta, no contactasen con nosotros por estar compuestos sus cuerpos de cualquier material que pueda corroerse con nuestra atmósfera. Imaginaros que en un futuro encontramos vida inteligente en un planeta cuya atmósfera contiene hipoclorito sódico (lo que comúnmente llamamos lejía). ¿Contactaríamos con ellos o primeramente nos limitaríamos a enviar naves que rastreasen la zona desde el cielo para estudiar su atmósfera y así lograr hacernos inmunes a ella?

Tal vez una parte de los OVNIS que nuestra civilización suele apreciar no tengan una explicación científica, pues son civilizaciones extraterrestres que se encuentran estudiando nuestra atmósfera para conseguir adaptarse a ella como expliqué en el ejemplo del párrafo anterior.

Vía | Pasa La Vida

Entrada de | Álvaro

Lago encontrado en Marte

Lago en Marte

Lago antiguo encontrado en Marte. Pues sí, finalmente se confirma que Marte tiene agua. Para más información acerca del descubrimiento pincha en la imagen.

Entrada de | Álvaro

¿Cuánto tiempo se puede sobrevivir en el espacio sin traje espacial?

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Si no intentas mantener la respiración, la exposición al vacío del espacio durante medio minuto o así en principio no causa lesiones permanentes.

Mantener la respiración probablemente dañe tus pulmones y tendrás problemas si tu trompa de Eustaquio no está del todo bien formada. Pero en teoría –y según experimentos realizados con animales– salir al espacio sin traje protector no causa un daño inmediato: no explotas, la sangre no entra en ebullición, no te congelas al instante ni pierdes el sentido.

Eso sí, conforme pasa el tiempo los daños empiezan a ser irreversibles: quemaduras por exposición directa al sol, falta de oxígeno y pérdida de consciencia… en un par de minutos ya estás muriéndote oficialmente.

Leer el resto de la entrada en Microsiervos AQUÍ.

Entrada de | Álvaro

Misión a marte… con tu nombre

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¡Puntos geeks! Send Your Name to Mars es una página donde escribir tu nombre para que sea enviado en una misión de la NASA a Marte en 2011, la del Mars Science Laboratory. Es gratis y cualquiera puede participar; el sitio es fiable porque es de la propia NASA. Enviar tu nombre al planeta rojo grabado en un microchip probablemente no tendrá muchos efectos prácticos en la historia del futuro, pero aumentará tu factor geek en el presente un zillón de veces, lo menos. Ya habrás dejado tu huella en el planeta marciano. ¡Serás una persona interespacial!

Vía | Microsiervos

Entrada de | Álvaro

La Vía Láctea contiene millones de planetas parecidos a la Tierra

  • El prestigioso astrónomo Alan Boss ha presentado esta conclusión en Chicago
  • Afirma que el 85% de las estrellas similares al Sol tienen mundos como la Tierra

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Casi todas las estrellas similares al Sol probablemente tienen orbitando a su alrededor un planeta capaz de albegar vida como la Tierra. Ésta es la conclusión que acaba de presentar el prestigioso astrónomo Alan Boss, del Instituto Carnegie de Washington, en la conferencia de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia que se está celebrando esta semana en Chicago.

Según este experto, el descubrimiento de cientos de planetas en torno a estrellas remotas de nuestra galaxia sugiere que la mayoría de los sistemas solares tienen un mundo como el nuestro, capaz de sostener la vida, y que muchos de ellos probablemente la hayan visto evolucionar, informa el diario británico The Times.

Se espera que la nave espacial Kepler, de la Nasa, que será lanzada el mes que viene para buscar mundos parecidos a la tierra, encuentre miles de planetas rocosos en la porción de cielo que investigue, anunció Boss.

«Estamos a punto de averiguar de forma convincente con qué frecuencia aparecen planetas habitables en el Universo», señaló. «Hace poco más de 20 años, no sabíamos de la existencia de ningún otro sistema planetario aparte del nuestro. Ahora conocemos bastantes más de 300. Sospecho que casi todas las estrellas que vemos cuando miramos el cielo nocturno tienen a su alrededor un planeta como la Tierra».

La mayoría de esos exoplanetas son gigantes gaseosos como Júpiter, pero entre ellos también hay algunas ’supertierras’, unas pocas veces más grandes que nuestro planeta. Aunque los mundos más pequeños, como el nuestro, son invisibles a los telescopios actuales, Kepler será capaz de encontrarlos.

Su pronóstico es que el 85% de las estrellas similares al Sol tendrían un planeta como la tierra, y que algunas de ellas podrían tener muchas más. Teniendo en cuenta que hay 100.000 millones de estrellas como el Sol en nuestra galaxia, y 100.000 galaxias en el Universo, puede haber 10.000 trillones de planetas que son buenos candidatos para albergar vida. Esa cifra se escribe con un uno seguido de 22 ceros.

Con un mundo habitable girando 5.000 o 10.000 millones de años alrededor de una estrella, sostiene Boss, es inevitable que se forme alguna forma de vida. Si tienes un planeta con la temperatura correcta y agua a lo largo de miles de millones de años, estás destinado a lograr la vida. Los planetas, añade, se ven regularmente bombardeados por los cometas que acarrean los ladrillos orgánicos de la vida.

Boss dice que es probable que algunos planetas hayan producido organismos y civilizaciones inteligentes, aunque nuestras posibilidades de localizar uno sean muy remotas. «Puede que no los hayamos encontrado todavía porque no hemos mirado la galaxia durante suficiente tiempo y con el necesario rigor, o puede que haya civilizaciones inteligentes que se formaran y duraran 100.000 años, pero quizá se desarrollaran hace 100 millones de años, con lo que ya no estaríamos sincronizados», explica.

Lo más probable, en su opinión, es que la mayoría de las ’supertierras’ alberguen “formas de vida parecidas a lo que existía en la Tierra hace unos 4.000 millones de años“. Es decir, bacterias que no tienen nada que ver con el ‘E.T.’ del cine.

Vía | ElMundo.es

Entrada de | Álvaro

Dos satélites chocan en órbita sobre Siberia

Un evento sin precedentes pudo ser detectado sobre el cielo siberiano, a unos 790 kilómetros sobre la Tierra, el pasado Martes 10 de febrero. Un satélite comercial de la red Iridium y un satélite ruso fuera de operación chocaron entre sí. Todo un hito histórico en la historia del espacio: la primera colisión espacial entre dos objetos creados por el hombre. Tarde o temprano tenía que suceder.

Si uno se pone a pensar la cantidad de basura que hay flotando sobre nuestras cabezas, unida a la ingente cantidad de satélites que orbitan la Tierra (muchos de ellos ya difuntos), lo cierto es que la noticia no debería sorprendernos. Lo sorprendente es que no hubiera sucedido antes. Es que el pasado Martes 10 de Febrero, un satélite comercial Iridium y Cosmos 2251, un satélite ruso presuntamente  muerto, colisionaron sobre Siberia, a unos 790 kilómetros de la Tierra, creando una nube de restos que hoy forma parte de toda la mugre espacial que nos rodea. Según las fuentes, la Estación Espacial Internacional no corre peligro, aunque no ha trascendido  si los restos podrían poner en riesgo alguno de los otros tantos satélites que orbitan la Tierra.

Los satélites colisionaron a una altitud de 790 kilómetros sobre la parte norte de Siberia, el pasado Martes, al mediodía hora de Washington.”, dijo Nicholas Johnson, el jefe científico de la NASA. “La red de vigilancia de Estados Unidos ha detectado una gran nube de escombros proveniente de ambos objetos”, concluyó. Los radares actualmente detectan 600 restos de considerable tamaño, pero “tomará algunos días hacernos una foto sólida de cómo luce este campo de escombros (…) pero hemos de creer que la mayoría de estos escombros seguirá en la línea de sus órbitas originales.

¿Quién tuvo la culpa?Chocaron uno contra otro. Nada tiene derecho de paso allí arriba. No tenemos un control de tráfico aéreo en el espacio. No hay una forma universal de saber qué viene en tu dirección.” Digan lo que digan, todos culpan al satélite Cosmos 2251, un satélite de comunicaciones lanzado en 1993 por los rusos, que fue dado por muerto hace 10 años.

Un milagro que cosas asi no pasen todos los dias. ¡Mira toda esa basura! (Evidentemente no está a escala real para los más despistados)

Un milagro que cosas así no pasen todos los días. ¡Mira toda esa basura! (Evidentemente no está a escala real para los más despistados)

Sin embargo, el satélite Iridium (que formaba parte de una constelación de 66 otros satélites) tampoco tiene carnet de buena conducta. Desde 1997 a la actualidad muchos de ellos han fallado. En un comunicado de prensa, Iridium dijo que este evento no tendrá un impacto en el servicio (Telefonía Satelital Móvil con cobertura global), pero que la compañía está tomando acciones inmediatas para subsanar la pérdida. En el mismo parte de prensa, la empresa se lava las manos colosalmente. “La constelación Iridium es saludable, y este evento no es el resultado de un defecto por parte de Iridium o su tecnología.

A corto plazo, los escombros resultantes no significan un riesgo para la ISS, pero a largo plazo es difícil decirlo. “Sucede que cuando tienes una colisión como esta, los escombros son propulsados energéticamente tanto a órbitas bajas como a órbitas altas. Algunos de los restos ya se encuentran  en la altitud de la de Estación Espacial. Pero la mayoría no, y otra gran parte todavía está apiñada en el lugar del evento. Pero sí, una parte está a la altura de la estación.”, dijo Johnson. Sin embargo, las evaluaciones de riesgo dieron que el peligro es mínimo y que, eventualmente, todos los restos se quemarán en la atmósfera de la Tierra. Por las dudas, durante los próximos años, sal con tu paraguas preferido.

Vía | neoteo.com

Entrada de | Álvaro

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Sexo en el espacio: sólo cuatro posiciones posibles

Se trata de un tema que seguramente ha despertado el morbo de más de uno, pero sobre lo que no había información hasta ahora: los astronautas rusos y estadounidenses tuvieron sexo en el espacio, como parte de un experimento rutinario.

Se sabe que hay trabajos que requieren de una gran cuota de sacrificio. Otros, en cambio, proporcionan grandes satisfacciones a quienes los realizan. El ser astronauta acaba de ser incluido dentro de este último grupo, gracias a la publicación de un libro en el que se revela como los astronautas estadounidenses y sus colegas rusos practicaron sexo en el espacio para determinar cuáles eran las posturas sexuales más adecuadas para un entorno de gravedad cero.

El libro en cuestión, que hará que no solo los niños sueñen con ser astronautas, es de Pierre Kohler, un respetado científico y escritor francés. Lleva como título “The Final Misión: Mir, The Human Adventure”, y en él Kohler desmenuza un informe confidencial de la NASA sobre una misión del transbordador espacial en 1996. Además de los experimentos que acostumbramos a ver en Discovery Channel, la misión incluía el proyecto clave STS – XX. Este experimento tenía como objetivo explorar las diferentes posiciones sexuales que es posible realizar en un ambiente de ingravidez.

En esa época los Estados Unidos y Rusia estaban investigando paralelamente los problemas con los que los seres humanos pueden encontrarse al pasar varios años en órbita. La última parte del estudio se centraba en el tema de las relaciones sexuales, algo sumamente importante si queremos conquistar verdaderamente el espacio. Los futuros colonizadores quizás deban pasar décadas en el espacio, y la reproducción no es una cuestión menor.

A lo largo del desarrollo del experimento se pusieron a prueba veinte posturas sexuales. De este conjunto se eligieron las mejores diez. Para poder analizar concienzudamente los resultados, todo la fiesta (perdón, el experimento) fue grabado en video por sus compañeros. La cinta resultante fue considerada tan “reveladora”, que incluso los directivos de la NASA sólo vieron una versión censurada de la misma. Esto podría explicar las caras de alegría que suelen tener los astronautas en las fotos que les toman al regreso de sus “peligrosísimas misiones”.

El resultado del experimento fue que sólo son cómodas cuatro posturas sexuales, que pueden ejecutarse “sin asistencia mecánica“. Las otras seis seleccionadas necesitaron de un cinturón elástico especial y un túnel inflable similar a un saco de dormir para que los integrantes de la pareja pudiesen permanecer unidos. Como curiosidad, se supo que la clásica postura del misionero, una de las mas practicadas por los terrícolas de a pie, no es posible en gravedad cero.

El libro no dice nada sobre las horas que debieron pasar los astronautas en tierra, previo a la misión, para entrenarse correctamente para tan difícil experimento.

Un libro revela como los astronautaspracticaron sexo en el espacio.

Un libro revela como los astronautas practicaron sexo en el espacio

No sólo los niños soñarán con ser astronautas

No sólo los niños soñarán con ser astronautas

Top 10 Astronomy Pictures of 2008

Pincha AQUÍ para ver las mejores fotografías astronómicas tomadas en 2008.

NASA: En el espacio beberás tu orina

Este es el chisme que depura tu orina

Este es el chisme que depura tu orina

¿Qué niño no ha pasado parte de su infancia soñando con ser astronauta? Es muy posible que se trate de una de las fantasías infantiles más comunes. Sin embargo, esto podría cambiar en el futuro. Water Recovery System es un sistema que permitirá a los astronautas beber su propia orina, evitando transportar al espacio miles de litros del preciado líquido. ¿Todavía sigues queriendo ser astronauta?

Muchas culturas beben su orina como parte de oscuros rituales o debido a algunas (generalmente falsas) creencias que le atribuyen propiedades curativas, incluso milagrosas. Pero la mayor parte de la gente que está en su sano juicio se negaría rotundamente a beber orina. Y más si ni siquiera es tu propia orina. Sin embargo, los astronautas deberán hacerlo.

Poner en órbita un kilogramo de carga útil es caro. El combustible necesario para hacerlo cuesta dinero. Cada gramo transportado al espacio debe ser aprobado por toda una serie de burócratas que controlan que el costo de cada lanzamiento no se vaya a las nubes (irónicamente). El objetivo de las misiones espaciales es, en general, transportar satélites o experimentos que de alguna manera devuelven en forma de ganancias la inversión requerida para transportarla. Pero los humanos que van acompañando esa carga no son “rentables”, convirtiéndose en un peso muerto que hay que llevar y traer al espacio. Además, tenemos la molesta costumbre de comer y beber todo el tiempo, así que también hay que transportar muchos kilogramos de agua y alimentos. Enviar un litro de agua al espacio puede costar tanto como 20.000 euros. Imagina lo que cuesta dar de beber a los astronautas de la Estación Espacial Internacional durante los meses que duran sus misiones.

"Es tan refrescante como cualquier otro tipo de agua"Por lo tanto, los astronautas tienen que reciclar el agua. Esto incluye el agua que se evapora al ducharse, la que se descarta luego de afeitarse o cepillarse los dientes, e incluso sudor y el vapor de agua que se acumula dentro de los trajes espaciales. Incluso se aprovecha el agua de las pilas de combustible que proporcionan energía eléctrica a la lanzadera espacial.  Pero hasta ahora la NASA no había intentado aprovechar una importante fuente de agua: la orina.

La ultima misión del transbordador espacial de Endeavor, que despegó el 14 de noviembre desde el Centro Espacial Kennedy y que se acopló con la Estación Espacial Internacional, llevaba a bordo un dispositivo llamado Water Recovery System que permite aprovechar cada gota de orina, convirtiéndola en agua potable destinada al consumo comunitario de los tripulantes. “Hicimos pruebas para probar el agua con los ojos cerrados“, comentó el principal ingeniero a cargo del sistema, Bob Bagdigian. “Nadie tuvo grandes objeciones. Además de un débil sabor a yodo, es tan refrescante como cualquier otro tipo de agua“, añadió.

Cierras los ojos y bebes. Pero... ¿Qué habia en el vaso?

Cierras los ojos y bebes. Pero... ¿Qué había en el vaso?

Los responsables del invento son un grupo de investigadores de la Universidad Tecnológica de Michigan, quienes aseguran que el producto obtenido con su planta potabilizadora es tan pura que rivaliza con el agua del manantial más limpio de la Tierra. El artefacto comenzó a ser desarrollado en 1993, por lo que se supone que se han efectuado todas las pruebas y análisis imaginables. Decenas de voluntarios deben haber bebido cientos de litros de “agua semipura” (u orina adulterada, depende de cómo quieras verlo) antes de obtener resultados más o menos decentes.

Ahora ya lo sabes. No solo Papa Noel y los Reyes Magos no existen, si no que además los astronautas beben pis. Cuando sea grande, quiero ser carpintero.

¿Hormigas robot colonizando Marte?

No, no nos volvimos completamente locos. Bueno, solo un poco. Pero esta noticia es completamente verídica. Tenemos pruebas. Un grupo europeo de investigadores llamados I-SWARM, está trabajando en crear grandes cantidades de homigas robóticas para enviar a Marte. El propósito principal de esta expedición es crear estructuras en el planeta rojo, en vista a una futura colonización.

Como podemos ver… serán pequeños, muy pequeños.

En este último tiempo, la idea que teníamos del planeta Marte ha cambiado considerablemente. Ya no es ese planeta inhóspito que solíamos pensar, sino que ahora descubrimos que hay agua y suelo parecido al terrestre. Por esa razón, y porque somos las criaturas más inteligentes de la galaxia, enviaremos… hormigas robots para que vayan haciendo nuestros futuros hogares… Sí, dejaremos que digieras esas palabras antes de continuar… Ok, ¿seguimos?

Según Marc Szymanski, un investigador de robótica alemán, estos pequeños robots podrían explorar el planeta. “Sabemos que allí hay agua y polvo, así que solo necesitarían alguna especie de pegamento para empezar a construir estructuras, como casas para científicos humanos”.

Demasiado sofisticado, pero se entiende la idea.

Szumanski es parte de un grupo de investigadores Europeos, el cual se encuentra desarrollando pequeños robots que puedan cooperar entre sí para completar ciertas tareas. Este comportamiento ya se ha visto en insectos como termitas u hormigas. Ellos buscan replicarlo en estas pequeñas máquinas que, de alguna manera, trabajen en equipo y se adapten a las distintas situaciones que se les ponga en el camino.

Aunque parezca ridículo, el equipo (llamado I-SWARM) ha logrado que sus hormigas electrónicas se comuniquen entre ellas y detecten su medioambiente. Estas máquinas se comunican mediante rayos infrarrojos. Una informa a la otra, hasta que toda la colonia haya sido informada. De esta manera, una puede pedir ayuda para llevar a cabo cierta tarea y el resto de las hormigas serían capaces de ayudarla.

Pero no todos estos robots son iguales. Uno de los tipos, llamado Jasmine, es un poco más grande que una moneda de dos euros y utiliza ruedas para moverse, utilizando una batería como energía. Sin embargo, otro tipo más pequeño, con 3 milímetros de tamaño, se mueve por vibración y utiliza un pequeño panel solar para alimentarse. Y este es uno de los problemas más grandes que se han encontrado: caso de necesitar levantar algo, necesitarán de motores y por ende energía, mucha energía. Para llegar a este punto, el grupo de investigadores tuvo que inventar algoritmos especiales para procesar la energía que controla a los pequeños robots. Estas maquinillas utilizan solo 8Kb de memoria de programa y 2Kb de memoria RAM.

Estas máquinas deberían trabajar como una comunidad de hormigas reales …
pero en el espacio.

A pesar de los inconvenientes que sufrieron y los que probablemente sufran en el futuro, Szymanski tiene confianza en que pronto podrán comenzar la producción masiva de estas hormigas. Supuestamente se podrían hacer como los chips de ordenador, de placas de circuitos flexibles para darles forma.

Porque eso era exactamente lo necesitábamos. Hormigas robóticas que construyan casas en Marte. ¿Cómo a nadie se le había ocurrido? ¡Es una idea millonaria! ¡Hormigas robóticas! Además, hasta que lleguemos a pisar el planeta, seguro que los pequeños bichitos ya han construido una hermosa metrópolis que podamos ir a arruinar.

Vía | Neoteo.com